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"Ragnarök" da la estocada final a la guerra entre dioses y gigantes en su tercera temporada

  • Foto del escritor: Pau Hernández
    Pau Hernández
  • 1 sept 2023
  • 8 Min. de lectura

La temporada 3 de "Ragnarök" pone el punto final a la historia de Magne y los dioses y gigantes de Edda

Los dioses nórdicos en la temporada 3 de Ragnarök

"Ragnarök", la popular serie noruega de Netflix que traslada la mitología nórdica a la actualidad, ha llegado a su fin con su tercera temporada. Seis capítulos cargados de tensión, con traiciones, alianzas inesperadas, asesinatos y dioses y gigantes a pie de guerra, han culminado una serie que inició en 2020 de la mano del guionista danés Adam Price.


La serie tiene como protagonista a Magne, un adolescente introvertido que se muda al pueblo ficticio de Edda, en Noruega, junto a su madre (Turid) y su hermano (Laurits). Allí, descubre que es la reencarnación de un dios nórdico: Thor.


Desde su primera temporada, la serie ha hecho una crítica abierta al cambio climático y la contaminación industrial como consecuencias de la impunidad con la que actúan las élites económicas. La familia Jutul, antagonista de la serie y formada por los gigantes Vidar, Ran, Fjor y Saxa, es dueña de Industrias Jutul, un complejo industrial responsable de la contaminación del agua de Edda y del cáncer de muchos de sus trabajadores.


El enfrentamiento entre Magne y los Jutul estalla en la primera temporada de la serie, con la sospechosa muerte de Isolde, una joven ecologista y única amiga del protagonista en su nueva ciudad. Desde entonces, todos los sucesos que tienen lugar en la trepidante serie se entrelazan hasta formar el ineludible destino que aguarda a todos los dioses y gigantes de la mitología nórdica: el Ragnarök; es decir, la batalla entre el fin del mundo, que enfrenta a los dioses con los gigantes y el dios del engaño, Loki.


Lo que hemos visto en la tercera temporada

En la tercera temporada de "Ragnarök", se nos presenta a un Magne corrompido por el poder que le otorga Mjölnir, el martillo de Thor, sobre los gigantes. Aunque en un inicio acuerda con su hermano Laurits (Loki) dejar de lado el arma, una decisión que provoca una ruptura entre los dioses, Magne no tarda en faltar a su promesa.


Con el martillo a su alcance, Magne se sabe invencible, y no duda en usarlo para amenazar y chantajear a los Jutul, que quedan sometidos a su poder. Incapaz de aceptar esa situación, Fjor, que con la muerte de Vidar ha tomado las riendas tanto de la familia como del negocio, planea usar a la serpiente hija de Laurits, conocida como Jörmundgander en las sagas nórdicas, para matar a Magne. Sin embargo, la criatura no crece al ritmo que el retorcido gigante espera, con lo cual decide empezar a alimentarla con los cadáveres de personas a las que él mismo asesina.


En ese momento, Saxa aprovecha la oportunidad para proponer un plan alternativo que le permite escapar de la situación de esclavitud a la que había sido sometida por parte de Fjor y Ran a modo de castigo por lo ocurrido en la temporada anterior en el complejo de Industrias Jutul, donde los dioses se infiltran para forjar el martillo de Thor.


Saxa promete a Fjor y Ran que seducirá a Magne para arrebatarle el martillo mientras duerma, pero en realidad se propone usar su relación con el joven dios para girar las tornas y tomar el control. De hecho, la giganta logra su propósito y, empleando promesas sobre una eternidad juntos y el dinero y la influencia de su familia, consigue que Magne deje a Signy, su novia, por ella. En ese punto, el muchacho tímido y sensible con el que los espectadores se encariñaron a lo largo de la serie ha desaparecido. Su resistencia a volver a sentirse débil frente a los demás lo convierte en un individuo desagradable, egoísta y cruel. En esta temporada, Magne pasa de ser un personaje entrañable y simpático, lo cual era uno de los puntos fuertes de la serie, a alguien extremadamente insoportable y con el que es imposible empatizar.


No obstante, todo cambia para Magne cuando cae en una trampa de Fjor, quien lo deja varado en una lancha en medio del fiordo para que Jörmundgander lo devore. Finalmente, Magne consigue salir con vida de su enfrentamiento con la serpiente, pero el martillo se hunde en las profundidades del fiordo, y el chico es incapaz de recuperarlo.


Desde entonces, la reencarnación de Thor debe fingir ante los gigantes que aún conserva el martillo, escondido dentro de la bolsa que carga a todas partes, incluyendo el instituto. La farsa de Magne se rompe cuando la serpiente gigante le escupe el martillo a Laurits, quien se lo entrega a Fjor a cambio de la promesa de que perdonará todas sus vidas y los dejará vivir en paz.


Con la urgencia de recuperar el martillo, los dioses vuelven a reunirse, y Wotan (Odin) anuncia dos nuevas incorporaciones para su equipo: Jens, novio de Laurits y empleado del restaurante de comida rápida de Edda, que se convierte en el dios Balder, y el vagabundo Kiwi, que pasa a ser la reencarnación de Heimdal, el dios guardián de la mitología nórdica. A continuación, Wotan ayuda a Magne a comprender el auténtico poder de Thor, como dios de la naturaleza, y el hecho de que en realidad es el martillo el que lo necesita a él, y no al contrario.


Así pues, la tan esperada guerra entre dioses y gigantes arranca. Combinando sus poderes y superando a sus enemigos en número, los dioses logran recuperar el martillo antes de que Fjor, consciente de su incapacidad para utilizarlo como inicialmente pretendía, pueda destruirlo en la misma fragua donde se forjó, en Industrias Jutul. Entonces, los gigantes, desesperados, quedan contra las cuerdas. Cuando parece que los dioses van a vencer a los Jutul en una lucha a muerte ineludible, Magne hace un inesperado cambio de opinión y propone tirar las armas y firmar la paz, lo cual todos aceptan. Aparentemente, el Ragnarök ha sido evitado, y Magne ha logrado cambiar el terrible destino que les aguardaba.



El final de la serie: Una sorpresa decepcionante para los fans

En el sexto y último capítulo de la temporada, y también de la serie, nos muestra las consecuencias inmediatas que ha tenido la decisión de Magne de trazar un acuerdo de paz entre dioses y gigantes. Todo ha mejorado en Edda.


Por un lado, Industrias Jutul, bajo la nueva dirección de Saxa, ha implementado unas políticas no contaminantes ni dañinas para los habitantes del pueblo.

Mientras tanto, Fjor, que ha dado un paso al lado del negocio, ha encontrado un nuevo interés amoroso en su antigua asistenta.

Además, la serpiente gigante hija de Laurits, conocida como Jörmundgander en las sagas nórdicas, ha abandonado el fiordo y se ha trasladado al mar, mientras que su padre ha encontrado el amor y anuncia que se marcha a vivir con su novio, Jens.

En cuanto a los dioses, Wotan ha abandonado la bebida, Iman ha despegado como una estrella televisiva y Harry se ha convertido en un medallista paralímpico.


Sin embargo, mientras todas las personas de su entorno progresan, Magne se ha quedado sin nada por lo que luchar. El conflicto con los Jutul ha terminado, no queda nadie a quien proteger, y, aunque ha logrado graduarse del instituto, el muchacho ha perdido tanto el amor de Signy como su vida como Dios del Trueno.


En este nuevo contexto, Magne toma la decisión de deshacerse definitivamente de Thor, lo cual demuestra tirando los cómics de Marvel que coleccionaba protagonizados dicho dios nórdico. Mientras Magne ojea por última vez las páginas de los cómics, se puede observar que narran con exactitud la forma en la que el chico se convirtió en el Dios del Trueno.


La paz se instaura en Edda, pero, inevitablemente, el Ragnarök acaba llegando. Sin embargo, no tiene lugar como los seguidores de la serie esperaban. "Ragnarök" termina con una larga secuencia donde al fin se nos muestra con detalle la batalla del fin del mundo, con unos efectos visuales y una fotografía de calidad y unas actuaciones impecables, pero ni siquiera esos detalles han paliado el sentimiento de decepción, e incluso de enfado, que ha generado en una parte importante de los espectadores.


Todo inicia en el acto de graduación del instituto de Edda, donde, por accidente, el niño que en el capítulo 4 había quedado tuerto por culpa de Ran, de nombre Höðr, dispara la misma flecha que lo había alcanzado contra Jens, que fallece en el acto. Así pues, se cumple lo que Laurits había advertido unos capítulos antes: en los mitos nórdicos, Balder muere atravesado por una flecha disparada por el dios ciego Höðr, que es engañado por Loki. En ese momento, Magne ve como los ojos de su hermano se tiñen de ámbar, como los de los gigantes, y, de ese modo, el Ragnarök inicia.

Para sorpresa del espectador, las imágenes donde tiene lugar la batalla del fin del mundo se intercalan con otras donde el acto de graduación prosigue con normalidad. Jens sigue vivo, y Laurits se halla sentado feliz a su lado. Al mismo tiempo, se nos vuelve a mostrar a Magne leyendo sus viejos cómics del Thor de Marvel Comics, donde se describen los acontecimientos del Ragnarök.


Mientras avanza la graduación, Magne ve morir a todos los dioses y gigantes que ha conocido con el tiempo. Al final, ve su propia muerte, la muerte de Thor, al ser herido de gravedad por la serpiente Jörmundgander. Cuando Thor cae rendido de rodillas para expirar su último aliento, Magne lo hace también para implorar el perdón de Signy.


En definitiva, se nos revela que todos los elementos mitológicos que hemos visto a lo largo de la serie no son más que el producto de la esquizofrenia diagnosticada de un Magne que necesitó refugiarse en los mundos de fantasía de sus cómics para hacer frente a la traumática muerte de su amiga Isolde, quien cabe destacar que hace la función de narradora en este último capítulo de la serie.


Aunque se trata de un final coherente, también es un cliché muy pobre, por lo que el sentimiento de decepción presente en una gran parte de los fans de la serie es perfectamente comprensible. Este hecho quizá también debería haber sido previsible por parte de los creadores; seguir una serie durante cuatro años, en la que has invertido horas de tu vida, para que al final nada de lo que has visto tenga importancia porque todas las tramas eran producto de la esquizofrenia del protagonista es, sin duda, una experiencia frustrante. Si todas las tramas de la serie dejan de tener valor al final, ¿qué sentido tiene haberse molestado en explicar ninguna de ellas?


Asimismo, la evolución de los distintos personajes de la serie deja de tener sentido. Entre los aspectos más cuestionables del final de la serie, se halla el hecho de que, sin la intervención de los dioses, los Jutul dejan de tener un motivo de peso para dejar de intoxicar las aguas de Edda y, por ende, se retorna al punto de partida de la serie.


El problema principal de este final es que la línea entre lo que es real y lo que tan solo ha surgido de la imaginación de Magne desaparece, y solo logra dejar al espectador con decenas de preguntas y ni una sola respuesta. ¿Qué clase de contacto tuvo Magne realmente con los Jutul? ¿Los amenazaba de verdad? ¿Asesinó Magne a Vidar? ¿Qué interés tenía Saxa en salir con Magne? Si la relación entre Magne y Saxa también era solo una fantasía, ¿por qué dejó este a Signy? ¿De qué conocía Magne a aquellos a los que imaginaba como dioses? Por lo tanto, la lista de agujeros sin resolver es infinita y se remonta hasta el primer capítulo de la primera temporada. Tristemente, lo más probable es que nunca lleguen a resolverse.


Aparentemente, ninguno de los creadores dedicó el tiempo necesario para hacerse estas preguntas. Solo esta posibilidad puede explicar una escena final anticlimática donde en una sola mesa se reúnen personajes que, sin la faceta mitológica de la serie, no tienen absolutamente nada que ver los unos con los otros: Magne, Signy, Laurits, Jens, Fjor y su nueva novia, Wotan, Kiwi, Harry e Iman.


Como único punto positivo del final de la serie, es necesario mencionar la forma en la que se trata la despedida de Magne del recuerdo de Isolde. No la ha olvidado, pero al fin ha logrado superar el trauma que le supuso su muerte. Es, sin ninguna duda, una muy buena forma de honrar a un personaje que, en un solo episodio, consiguió ganarse el corazón de todos los fans de "Ragnarök".



El reparto de la tercera temporada


Los dioses:
  • David Stakston, como Magne Seier (Thor)

  • Jonas Strand Gravli, como Laurits Seier (Loki)

  • Danu Sunth, como Iman Reza (Freya)

  • Bjørn Sundquist, como Wotan (Odin)

  • Benjamin Helstad, como Harry (Tyr)

  • Vebjørn Enger, como Jens (Balder)

  • Ruben Rosbach, como Kiwi (Heimdal)

  • Imre Armand Iversen, como Höðr (Höðr)

Los gigantes:
  • Herman Tømmeraas, como Fjor Jutul

  • Theresa Frostad Eggesbø, como Saxa Jutul

  • Synnøve Macody Lund, como Ran Jutul

  • Gísli Örn Garðarsson, como Vidar Jutul

Otros personajes:
  • Billie Barker, como Signy

  • Espen Sigurdsen, como Halvor Lange

  • Henriette Steenstrup, como Turid Seier

  • Odd-Magnus Williamson, como Erik Eidsvoll

  • Ylva Bjørkaas Thedin, como Isolde Eidsvoll



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